
Cuida bien tus pensamientos
1. No consumas contenido que altere tu mente
Es importante recordar que tú mente es como una esponja 🧽 y todo el tiempo está absorbiendo lo que consumes:
-Series de tv y películas 🎥 🍿
-Contenido de redes sociales 📱
-Conversaciones, textos, llamadas 🎙
Así que el primer paso para gestionar los pensamientos es cuidar lo que consumes, porque por más que practiques meditación o tomes pausas mindful durante el día.
Es importante recordar que tú mente es como una esponja 🧽 y todo el tiempo está absorbiendo lo que consumes:
-Series de tv y películas 🎥 🍿
-Contenido de redes sociales 📱
-Conversaciones, textos, llamadas 🎙
Así que el primer paso para gestionar los pensamientos es cuidar lo que consumes, porque por más que practiques meditación o tomes pausas mindful durante el día.
Si haz consumido contenido que te altere durante el día, va a ser difícil calmar tu mente. Es mejor generar un sistema donde tu mente pueda permanecer tranquila, recordando que siempre van a ocurrir cosas que nos saquen de nuestro centro y es normal.
2. Toma pausas mindful
Después si es importante tomar pausas mindful durante el día, esto quiere decir que en diferentes momentos del día te pares en seco, puedes sentarte si lo deseas y practiques una breve meditación mindfulness como llevar tu atención a las sensaciones de tu cuerpo, a tu respiración o a tus emociones. Solo observando, de esta forma te puedes resetear para seguir adelante con mayor consciencia.
3. Identifica tus pensamientos recurrentes
Puedes hacer una lista donde pongas los diferentes pensamientos que día con día están en tu mente, porque son los que le dan forma a tu vida. Si constantemente estás pensando desde un lugar de negatividad y juicio, va a ser muy difícil que cambies a un lugar de positivismo solo así como así. Para ello necesitas dejar de nutrir a esos pensamientos limitantes y para hacerlo primero tienes que saber cuáles son y atraparlos antes de que se extiendan a tu diálogo.
4. Escucha como hablas
Cuida tus palabras, el diálogo que tienes con las demás personas viene directamente de tus pensamientos. Si tu mente está plagada de negatividad, tus palabras también y por ende vas a estar empoderando que eso sea lo que se presente en tu realidad. Como decían los sabios antiguos; “si no tienes nada bueno que decir, es mejor no decir nada”. El silencio también comunica un mensaje y es muy poderoso saber utilizarlo a tu beneficio.
5. Vuelve a empezar
Este no es un proceso de un día para otro, tu cerebro está repleto de caminos neuronales que durante años se han nutrido de reaccionar negativamente, el cambio es un hábito que se va cultivando día con día. Mientras más puedas repetir los hábitos positivos, más fácil va a ser que se borren los caminos neuronales limitantes y poco a poco se instalen los positivos.
6. Se paciente y disfruta el camino
Como te decía vas a tener que volver a empezar muchas veces, si vez este proceso como algo tedioso o muy cansado, al poco tiempo te vas a dar por vencido, fortaleciendo los hábitos mentales negativos, mejor simplemente reconoce que es un proceso continuo y ríete compasivamente de ti mismx cada vez que te descubras volviendo a empezar.